La Parroquia de San Diego de Alcalá se dejó inundar por la luz del Domingo de Pascua de Resurrección, el pasado 5 de abril, viviendo una jornada marcada por la hondura espiritual y la belleza serena de la fe cristiana. A las 12:00 h, la comunidad parroquial del barrio se congregó en torno al altar para celebrar la solemne Misa de Resurrección, donde el anuncio jubiloso de Cristo vivo resonó en los corazones como fuente de esperanza nueva. La certeza de que Jesús ha vencido a la muerte se transformó en una alegría desbordante, compartida en comunión fraterna y acción de gracias.

Oficia el párroco y arcipreste D. José Miguel Verdugo con los Acólitos Agustín D. Agustín Blázquez y D. José A. Villaverde (temporalmente)
La parroquia disfrutó de una Eucaristía llena de emoción, bendición y gran belleza monumental.
El altar mayor recién adornado con exorno floral en blanco inmaculado